Un supuesto vecino que asistió a José Luis Espert en la fuga de la caravana de Milei en realidad sería un barrabrava con historial criminal, revelan investigaciones.
Durante los incidentes en la caravana de Javier Milei en Lomas de Zamora, se generó una versión oficial que atribuía la ayuda a un vecino militante de La Libertad Avanza, quien habría facilitado la salida de José Luis Espert tras recibir piedrazos y objetos. Sin embargo, investigaciones recientes revelan que la figura que asistió al diputado en su huida no sería un simple pasajero, sino un miembro de la barra del club Comunicaciones, vinculado a delitos graves, incluyendo un intento de homicidio.
Este involucramiento fue aclarado por expertos especializados en operaciones de barras bravas y sus vínculos con la política. La persona en cuestión, identificada como Damián Rosatti, tiene antecedentes judiciales por intentar matar a un dirigente del futsal en el mismo club. Su participación en eventos políticos bajo la influencia de grupos de barras sería parte de una estrategia de movilización y acompañamiento, empleada en campañas de figuras públicas y partidos.
La causa por el intento de homicidio contra Rosatti fue paralizada tras la victoria electoral de Milei, lo que impide conocer la situación actual del expediente. La relación entre las barras y ciertos movimientos políticos a menudo se ha señalado como un elemento de fuerza de choque y movilización en sectores anti-establishment, lo que alimenta debate sobre la influencia de estos grupos en la política argentina.
Este episodio pone en evidencia la complejidad del vínculo entre el deporte, la política y las organizaciones de barra, y cómo estas conexiones pueden afectar hechos públicos y la seguridad de los actores políticos.
