Oficiales ascendidos tras investigaciones sobre huachicol fiscal en la Secretaría de la Marina acentúan la preocupación por posibles conexiones con sobrinos de exsecretarios, en medio de un escándalo que afecta a la institución.
En un contexto de alta tensión dentro de la Secretaría de la Marina, recientes ascensos a los máximos rangos de oficiales vinculados con la institución han despertado preocupaciones sobre posibles conexiones con la trama del huachicol fiscal. La semana pasada, dos oficiales con estrechos vínculos con figuras de alto nivel, en particular con familiares del exsecretario Rafael Ojeda Durán, lograron ascensos que generan inquietud en la fuerza naval. Aunque algunos oficiales cercanos al actual titular, el vicealmirante Raymundo Morales, aseguran que no existen nexos directos con la red de sobornos y tráfico de combustible, la institución aún lidia con un escándalo que inició en febrero tras la captura de un buque en Tamaulipas con combustible irregular, que ha derivado en hechos violentos, suicidios y fugas de miembros navales. La figura de Ojeda Durán, cada vez más presente en medios, sigue afectando la percepción pública y la confianza interna en la Marina. Mientras tanto, el mando busca recuperar credibilidad, fortaleciendo relaciones internacionales, como los contactos recientes con Washington para abordar ataques a narcolanchas en el Pacífico, con la participación del embajador estadounidense en México.
