La maquinaria ya trabaja para remover los restos del deslave que bloqueó el paso entre las localidades de Rancho Quemado y Adjuntas, afectando la movilidad de residentes.
En una acción coordinada para restablecer la conectividad vial, se comenzaron los trabajos de remoción del material producido por un deslave en el camino que conecta las comunidades de Adjuntas de Higueras y Rancho Quemado, en los municipios de Peñamiller y Cadereyta. La zona, afectada desde el pasado sábado, sufrió un desprendimiento de rocas que bloqueó el único acceso entre ambas localidades, lo que complicó la circulación de los habitantes de la región. La Comisión Estatal de Infraestructura movilizó maquinaria especializada para retirar los restos del derrumbe y reabrir la vía lo antes posible. La acción busca mitigar los efectos de un desafortunado suceso natural que impacta la movilidad y el comercio local, además de prevenir futuros incidentes en una zona susceptible a deslaves. La situación refuerza la importancia de mantener una adecuada gestión de riesgos en regiones con antecedentes de fenómenos geológicos.
