Pese a la alta carga contaminante, pocas empresas se adhieren al programa de regulación.
En León, solo el 7% de las empresas curtidoras participa en el Programa de Regulación de Descargas de Agua Residual (PRECO) del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (SAPAL). A cuatro años de su implementación, la baja adhesión genera preocupación, considerando las 2,726 cuentas que utilizan el Módulo de Desbaste. Este espacio es crucial para el tratamiento de aguas residuales industriales.
A pesar del reto, el volumen de agua tratada ha aumentado. En 2024, se alcanzaron más de 3.4 millones de metros cúbicos. Sin embargo, la recaudación de SAPAL muestra déficits, ya que solo logró cobrar 57.8 millones de los 67.9 millones facturados en 2024. Esto resalta la necesidad de cumplimiento regulatorio.

