La construcción del ferrocarril en Celaya revela la presencia de fauna silvestre protegida; especialistas aseguran que el manejo adecuado de animales en obras civiles es clave para su conservación.
Durante la ejecución de los trabajos del proyecto Ferroférico en Celaya, se detectaron y rescataron aproximadamente 20 tortugas que habitaban la zona en la que se realizaban labores de tendido ferroviario. Estas especies, en su mayoría reptiles endémicos del área, fueron trasladadas a áreas protegidas para asegurar su bienestar y posterior liberación en hábitats adecuados.
El avance de las obras por parte de la empresa Canadian Pacific Kansas City ha implicado remover tierra y modificar el terreno, acciones que suelen alterar el hábitat natural de diversas especies silvestres. En respuesta, un equipo de especialistas en ecología y fauna local ha capacitado al personal de la obra para identificar y manejar correctamente a los animales encontrados en el sitio. Este protocolo ha permitido evitar daños y garantizar la protección de especies en peligro de extinción, como las tortugas casquito.
Las tortugas que se rescatan en estas circunstancias son revisadas para descartar lesiones y, si no necesitan atención médica adicional, se liberan en zonas protegidas como el Charco del Ingenio y la Sierra de Lobos. La labor de estos expertos es fundamental para la conservación, ya que las especies endémicas del área enfrentan amenazas por la expansión urbana y actividades humanas.
El manejo adecuado de la fauna en proyectos de infraestructura no solo contribuye a la preservación de la biodiversidad local, sino que también refleja un compromiso con la sustentabilidad y el cumplimiento de normativas ambientales que protegen a las especies en riesgo. La presencia de animales en el área del proyecto pone de manifiesto la importancia de realizar evaluaciones ambientales previas y de contar con estrategias que aseguren la coexistencia entre desarrollo y conservación.
A nivel general, este tipo de experiencias resaltan cómo la interacción entre obras civiles y ecosistemas requiere una planificación sensible que integren la protección de la biodiversidad, además de ofrecer un ejemplo de buenas prácticas en gestión ambiental durante proyectos de gran escala.
