La falta de apoyo oficial y el reducido presupuesto asignado generan incertidumbre y pérdida de competitividad para el campo en La región.
En Celaya, Guanajuato, productores agropecuarios y ganaderos expresaron su inquietud ante la disminución de apoyo del gobierno estatal durante el ejercicio fiscal 2025. La Secretaría del Campo de Guanajuato, encabezada por Marisol Suárez Correa, no asignó recursos a este sector en este ciclo, situación que contrasta con años anteriores de colaboración y respaldo.
Los representantes del sector, en eventos recientes de distribución de apoyos municipales, señalaron que la protección y el impulso al campo en Celaya se han visto debilitados. La percepción general es que, tras ciertos cambios en la administración de la dependencia estatal, las gestiones de apoyo y financiamiento se han reducido o se han dejado de lado. La ausencia de recursos impacta a productores que enfrentan costos elevados, precios bajos y una demanda creciente en el mercado interno.
Este escenario se inserta en un contexto donde el campo mexicano enfrenta múltiples desafíos, entre ellos la alta inflación de insumos, el aumento en los costos de producción y las condiciones de mercado adversas. La situación en Celaya refleja una problemática más amplia en varias regiones del país, donde la falta de soporte gubernamental pone en riesgo la continuidad de muchas unidades productivas.
El gobierno local apuntó su disposición a incrementar la inversión en el sector, proponiendo una cifra de 10 millones de pesos, condicionada a la colaboración del Estado, que hasta ahora ha limitado sus aportaciones. La administración municipal también realiza gestiones para que el respaldo federal se incremente, reconociendo la importancia del sector agroalimentario para la economía local.
Durante la reciente entrega de apoyos en diversas comunidades, se enfatizó en el fortalecimiento de actividades como la producción de leche, carne y hortalizas, con el fin de mejorar la productividad y las condiciones de vida de los productores. La problemática revela un reto constante para las autoridades en la creación de políticas que acompañen y fortalezcan el desarrollo rural en medio de un escenario económico complejo.
El campo en Celaya, tradicionalmente un motor económico importante, continúa enfrentando obstáculos que requieren respuestas estructurales. La falta de recursos oficiales pone en duda la sostenibilidad a largo plazo del sector, haciéndose imperativo diseñar estrategias integrales que garanticen apoyo efectivo y duradero.
