Rosalba Contreras, integrante de Salmantinos Unidos por el Respeto y Bienestar Animal (SURBA), señaló que el estruendo de los artefactos pirotécnicos causa crisis nerviosas y, en casos graves, ataques al corazón en perros, gatos y aves, además de generar un impacto ambiental significativo. Maura Vázquez Figueroa, presidenta de la asociación ambientalista y animalista HUAMAT “El Hermano de Asís”, añadió que el uso de pirotecnia también representa un riesgo para las personas, provocando accidentes, especialmente en niños y jóvenes.
Aunque reconocen que hay personas cuyo sustento depende de la elaboración y venta de pirotecnia, las organizaciones insisten en la necesidad de una regulación. Vázquez Figueroa destacó que, incluso la pirotecnia considerada menos ofensiva, contribuye a la contaminación, en una ciudad ya afectada por altos niveles de polución.
SURBA se encuentra elaborando un planteamiento legal para reducir los daños de la pirotecnia a animales, personas y al medio ambiente.
Por su parte, la Iglesia en Purísima del Rincón se sumó al llamado de la Arquidiócesis de León para evitar el uso de pirotecnia durante las fiestas decembrinas y celebraciones patronales. El párroco Felipe de Jesús Frausto Estrada exhortó a la ciudadanía a regular su uso para proteger la salud, seguridad y bienestar de la población, en línea con un comunicado difundido por el arzobispo Jaime Calderón Calderón tras reuniones con Protección Civil.
El comunicado de la Arquidiócesis de León enfatiza que los cohetes y artefactos explosivos generan contaminación auditiva y afectan especialmente a enfermos, niños, adultos mayores y mascotas. En la región, ciudadanos han expresado su apoyo a la iniciativa, señalando el sufrimiento de sus animales y los problemas que genera el ruido excesivo.
La Arquidiócesis invitó a optar por alternativas más seguras y simbólicas, como música, velas o actividades culturales, que permitan mantener las tradiciones sin comprometer la integridad de la comunidad.
