Un recorrido por las zonas rurales del Ajusco revela el dominio de organizaciones criminales, el peligro de desaparecer y la presencia de fosas clandestinas.
En las profundidades del bosque del Ajusco, un área con una extensión cercana a las 920 hectáreas y altitudes que alcanzan los 3,930 metros sobre el nivel del mar, se ocultan redes ilícitas que operan desde hace años bajo la mirada vacía de las autoridades. La vasta reserva natural, conocida por su belleza y biodiversidad, también es escenario de actividades ilegales, desde tala y producción de drogas sintéticas hasta zonas de secuestro y desaparición forzada de personas.
El territorio ha sido escenario de enfrentamientos y operativos policiales que revelan la presencia delictiva. Desde 2016, informes oficiales documentan que el Cártel de Sinaloa tiene presencia activa en el área, controlando acciones ilícitas y explotando las dificultades de vigilancia que presenta su geografía. La zona ha sido escenario de balaceras, incautaciones y el hallazgo de fosas clandestinas donde permanecen restos de víctimas, muchas de ellas desaparecidas en la región.
Distintas colectivas de madres buscadoras, que día a día se adentran en el bosque para encontrar a sus seres queridos, enfrentan un entorno hostil dominado por grupos armados. La dificultad para localizar restos humanos, sumada a la poca presencia policial y la intimidación de las bandas, convierten al Ajusco en un cementerio clandestino en el que muchos creen que todavía puede haber vidas desaparecidas. La impunidad, el silencio y la complejidad de la orografía dificultan las labores de búsqueda y control, dejando a los habitantes y familiares en una continua incertidumbre.
Ante esta realidad, el bosque del Ajusco ejemplifica cómo la naturaleza fundamental para el ecosistema se ha transformado en un territorio de violencia, extorsión y miedo. La situación requiere acciones coordinadas que impulsen la presencia del Estado y protejan tanto el patrimonio natural como la seguridad de quienes luchan por esclarecer los crímenes y hallar justicia.
