El proyecto ferroviario, que busca conectar la región del Bajío con una infraestructura moderna, confirmó la realización de la obra en su totalidad y anticipa una alta demanda de pasajeros.
El desarrollo del sistema ferroviario que unirá Querétaro e Irapuato continúa avanzando conforme a los planes. Se ha confirmado que la estructura de vías está completamente contratada, con trabajos en curso en la preparación de terraplenes y la construcción de puentes ferroviarios sobre canales. La ingeniería básica del tramo en Guanajuato ya está terminada al 100%, lo que garantiza un avance sólido en la fase de ejecución. Mientras tanto, la ingeniería de detalle presenta un progreso del 65% en la zona entre Querétaro y Apaseo el Grande, y un 6% en el tramo que conecta con Irapuato. La obra incluye un destacado túnel en Celaya y varios pasos superiores, principalmente a nivel de tierra en el resto de la vía. Se estima que este corredor podrá atender hasta 40 millones de pasajeros anualmente, aprovechando derechos de vía existentes y sumando servicios regionales y de largo recorrido. Además, se prevé que en diciembre próximo se lanzará la licitación para estaciones y edificios auxiliares en Guanajuato. Parque también la adquisición de trenes diésel-eléctricos y eléctricos, con propuestas de fabricantes que buscan abastecer trenes con velocidades de hasta 200 km/h, capacidad para 700 pasajeros y contenido nacional en su fabricación. Paralelamente, la Secretaría de la Defensa Nacional trabaja en la ingeniería básica para extender esta infraestructura hacia Guadalajara y otros destinos clave del país, acelerando los tiempos previstos.
