La construcción de la Línea 4 impactó un colector subterráneo, lo que ha sido motivo de revisión y busca una solución definitiva en la ciudad.
La implementación de la Línea 4 del Sistema de Transporte Masivo de Monterrey ha detectado daños en un sistema de drenaje pluvial subterráneo. La afectación se originó por la instalación de siete pilotes durante las labores de cimentación en un tramo cercano a la avenida Constitución, a unos seis metros de profundidad, cerca del río Santa Catarina. Estas intervenciones obstaculizaron el paso y la capacidad hidráulica del colector, lo que podría haber contribuido a problemas de drenaje y recientes inundaciones en el área oeste de la ciudad.
La autoridad municipal notificó a las autoridades estatales sobre los daños en agosto pasado, manteniendo informadas a las partes involucradas durante varios meses antes de la divulgación pública. A pesar de la advertencia, las obras continuaron en esa zona específica, lo que posteriormente motivó un acuerdo para presentar una propuesta de reparación definitiva antes del final del año.
Expertos en ingeniería hidráulica han alertado que la reducción de la capacidad de desagüe, estimada en un 50 por ciento debido a los pilotes, aumenta el riesgo de inundaciones durante eventos de lluvia intensa. Sin embargo, funcionarios del Gobierno estatal han asegurado que, hasta ahora, estos daños no han provocado los principales problemas de inundación en la ciudad.
El proyecto de la Línea 4 tiene como objetivo extender el sistema de transporte de Monterrey con una longitud de aproximadamente 7.5 kilómetros, conectando el centro urbano con las zonas limítrofes de Santa Catarina. La iniciativa, que inició en 2022 mediante licitación internacional, contempla una integración con otras líneas y un alcance esperado de 250 mil usuarios diarios. Este plan forma parte de un programa mayor que busca expandir y modernizar la movilidad en la región metropolitana.
