El senador de Morena convocó a medios para defenderse de acusaciones, pero su acto fue desairado y con escenario vacío, evidenciando falta de apoyo.
La reciente polémica que involucra al senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña, culminó en una situación insólita cuando convocó a una conferencia de prensa para aclarar los ataques e insultos dirigidos a la viuda del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo. La convocatoria quedó marcada por la ausencia de medios y asistentes, con el salón completamente vacío, lo que refuerza la percepción de un intento de defenderse que no encontró respaldo público ni mediático.
Durante la breve intervención, Noroña manifestó que la campaña en su contra responde a una estrategia política orquestada por ciertos sectores que buscan desprestigiarlo. En sus declaraciones, afirmó que las acusaciones relacionadas con el supuesto involucramiento en el asesinato del exalcalde, así como las agresiones verbales dirigidas a Grecia Quiroz, son parte de una campaña de mala fe y dolo político. Además, defendió la legitimidad de sus comentarios, asegurando que sus pronunciamientos no contienen misógino y que únicamente reflejan su postura política en un tema de gran sensibilidad.
Es importante contextualizar que este tipo de confrontaciones públicas y acusaciones graves en el ámbito político mexicano generan un impacto considerable en la percepción del liderazgo y la transparencia de los actores involucrados. La ausencia en la conferencia, en ese sentido, puede interpretarse como una señal de deslegitimación o falta de respaldo hacia las declaraciones del senador, destacando la polarización en torno a los temas de poder y justicia en la región.
