El almacenamiento hídrico en las principales presas del Sistema Cutzamala supera el 88%, reflejo de las precipitaciones inusuales y su posible impacto en el suministro en la Ciudad de México.
Al cierre de septiembre de 2025, el Sistema Cutzamala, principal fuente de abasto de agua para la Zona Metropolitana del Valle de México, presenta su mayor nivel de almacenamiento en lo que va del año, alcanzando aproximadamente un 88.79% de su capacidad total. Este incremento en las reservas se relaciona con las recientes lluvias atípicas que se registraron en la región, incluyendo la lluvia más intensa en 34 años en la Ciudad de México, específicamente el 27 de septiembre, con 91 milímetros de precipitación en un solo día. Estas lluvias provocaron afectaciones en diversas alcaldías, inundando propiedades y generando un acumulado de 31 millones de metros cúbicos de agua en la capital, según hizo saber la jefa de Gobierno, Clara Brugada.
El aumento en la capacidad de almacenamiento en presas como Villa Victoria (90.55%), Valle de Bravo (89.90%) y El Bosque (85.03%) aporta un panorama favorable para el suministro de agua a millones de habitantes, considerando que el sistema contempla siete presas distribuidas en Michoacán y el Estado de México. La recuperación de estos niveles refuerza la importancia de la gestión hídrica frente a condiciones climáticas cada vez más extremas, que afectan tanto la disponibilidad como la infraestructura del vital recurso.
Históricamente, las precipitaciones atípicas han modificado los patrones de lluvia en la región centro-sur del país, poniendo a prueba la resiliencia de los sistemas de almacenamiento y distribución del agua, y subrayando la necesidad de fortalecer la infraestructura frente a eventos climáticos extremos. La tendencia al aumento en la capacidad de almacenamiento en las presas puede influir positivamente en la estabilidad del suministro, aunque también recalca la importancia de una gestión eficiente y sostenible del recurso hídrico.
En general, el nivel récord registrado en 2025 refleja un año de lluvias significativas que, si bien han ayudado a incrementar las reservas, también resaltan los desafíos en la adaptación a fenómenos meteorológicos cada vez más variables. La estabilidad del Sistema Cutzamala será clave para garantizar la continuidad del agua en la capital y sus municipios, especialmente en temporada seca que se aproxima.
