Autoridades descartaron violencia o negligencia en estos casos lamentables, resaltando que se trataron de sucesos fortuitos; la investigación concluyó sin indicios de delito.
En el municipio de Escobedo, se confirmó que las recientes defunciones de dos menores ocurrieron por accidentes fortuitos, excluyendo cualquier indicio de violencia o negligencia por parte de terceros. Las autoridades investigaron a fondo ambos casos y determinaron que no existe evidencia que sugiera causas distintas a incidentes trágicos.
El primer caso involucra a Gael, un bebé de tres meses que fue encontrado sin vida en su hogar en el fraccionamiento San Marcos. La madre del menor, al dejarlo solo por unos minutos en el baño, lo encontró sin signos vitales y posteriormente fue trasladado a atención médica, lamentablemente sin éxito. El segundo incidente corresponde a Anderson, un niño de seis años que perdió la vida mientras jugaba con sus primos en la colonia Nueva Esperanza. Fue atrapado accidentalmente dentro de un bote con ropa, y su abuelo lo encontró inconsciente, llevándolo de inmediato a una clínica donde se confirmó su fallecimiento.
Estos sucesos, aunque profundamente dolorosos, reflejan la importancia de la supervisión constante y la prevención en el hogar para evitar tragedias similares. La policía y la fiscalía subrayan que las investigaciones concluyeron sin hallazgos que indiquen otro tipo de causas, reafirmando que fueron accidentes fatales. La comunidad debe mantenerse alerta y promover medidas de seguridad para proteger a los menores en todos los ámbitos.
