Tras protestas y negociaciones, la reforma a la Ley General de Aguas incorpora cambios clave, incluyendo la posibilidad de heredar concesiones y reducir sanciones.
En un esfuerzo por atender las demandas del sector agrícola, las autoridades legislativas realizaron modificaciones a la Ley General de Aguas, permitiendo ahora heredar concesiones. Tras varios días de manifestaciones en estados como Chihuahua, donde agricultores bloquearon carreteras y puentes internacionales, los legisladores ajustaron el proyecto para incluir esta medida que beneficiará a las familias dependientes de actividades agrícolas y ganaderas. La iniciativa, que será sometida a votación en la Cámara de Diputados en diciembre, ahora reconoce el derecho de herederos a mantener derechos sobre los recursos hídricos, asociado al uso agrícola, en las mismas condiciones del concesionado original.
Como contexto, esta reforma busca equilibrar la protección del recurso hídrico con las necesidades del agro familiar, promoviendo un acceso más justo y sustentable al agua. Además, se establecen procedimientos claros para la transmisión de derechos y prórrogas, y se reducen las multas por delitos hídricos, suavizando las penas en casos no intencionales o asociados al uso doméstico y familiar. Estas modificaciones también incluyen una mayor celeridad en los procesos administrativos, con un plazo de 20 días para resolver solicitudes relacionadas con transferencias y fusiones societarias, fortaleciendo la gestión del recurso en todo el país.
Este cambio legislativo refleja un intento de garantizar la continuidad de las actividades agropecuarias, respetando al mismo tiempo los lineamientos de conservación y uso responsable del agua en México, ante la creciente preocupación por el recurso hídrico en un escenario de cambio climático y crecimiento poblacional.
