Guanajuato, Guanajuato. – Migrantes originarios de Guanajuato, residentes en Texas, iniciaron el año con un clima de temor e incertidumbre debido a las nuevas medidas antiinmigratorias implementadas por la administración del entonces presidente Donald Trump. Estas disposiciones complican significativamente la vida diaria de muchos, afectando su movilidad y acceso a servicios básicos.
Una de las restricciones más impactantes prohíbe la compra y el registro de vehículos para aquellos que no cuentan con un estatus migratorio legal. Esta medida golpea especialmente a quienes dependen de un automóvil para desplazarse, un requisito casi indispensable en sectores como la construcción, vital para el sustento de numerosas familias mexicanas en Texas, muchas de ellas guanajuatenses.
Adicionalmente, desde el 26 de diciembre pasado, las autoridades policiales de Texas obtuvieron facultades para detener y entregar a autoridades migratorias a personas que no puedan acreditar su estancia legal en el país. Esta ampliación de competencias policiales genera gran preocupación en la comunidad, según Alfredo Chalico, líder de migrantes en Houston. Chalico señaló que esta situación se suma a otras acciones ya existentes por parte de las agencias migratorias y advierte sobre el riesgo de que personas sin antecedentes criminales se vean afectadas por la detención de quienes sí los tienen, al ser consideradas candidatas a la deportación por simple asociación.
La preocupación se centra en la obligación de los policías de Texas de entregar a los migrantes a las autoridades migratorias, una práctica ya observada en estados como California y Arizona, donde infracciones menores de tránsito pueden desencadenar revisiones del estatus migratorio. Se recomienda a la comunidad mantener la documentación vehicular en regla para evitar problemas.
Otro aspecto crítico para los migrantes sin regularización es la imposibilidad de registrar un vehículo. Anteriormente, se permitía la circulación sin mayores trabas, facilitando el traslado y el trabajo. Ahora, el endurecimiento de las medidas desde el inicio de la administración Trump ha dificultado este proceso.
El Departamento de Vehículos Motorizados de Texas (TxDMV) ha implementado nuevas reglas que exigen identificaciones vigentes y documentos migratorios completos para la compra, registro o renovación de vehículos. Se requieren pasaportes vigentes, sellos de admisión del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), o Green Cards y visas de inmigrante no vencidas. Sin estos requisitos, los concesionarios no podrán procesar las transacciones, dejando a miles de migrantes en una situación de movilidad legal precaria.
