Testigos indican que la operación ilícita en la aduana de Tampico contaba con respaldo de exfuncionario de la Marina, facilitando la descarga de cargamentos de hidrocarburo ilegal.
Recientes investigaciones revelaron una estructura de corrupción en la Aduana de Tampico, donde una red de funcionarios vinculados con el comercio ilegal de hidrocarburos operaba con protección de altos mandos militares. La red, integrada por particulares y servidores públicos, gestionaba permisos y promociones internas para facilitar la entrada y salida de camiones y buques con cargamentos de gasolina y diésel sustraídos ilícitamente.
El operativo se concentraba en la descarga y distribución de hidrocarburos en el puerto, con un flujo mensual de entre 12 y 14 embarcaciones principalmente provenientes de Houston, Texas. Se reportó que los pagos ilícitos, entregados a diferentes niveles del personal portuario, alcanzaron sumas superiores a 29 millones de pesos en un período de aproximadamente seis meses. Los recursos, según testimonios, se movilizaban en efectivo y en fajos de billetes escondidos en cajas, con la participación activa de funcionarios y ciertos camaristas del régimen aduanero.
El respaldo institucional, presuntamente garantizado por figuras de alto rango en la Secretaría de Marina, habría permitido la impunidad y la continuidad de estas maniobras ilícitas sin mayores obstáculos. La investigación aún está en curso, y las autoridades continúan indagando el alcance de estas operaciones, que ponen en evidencia vínculos entre infraestructura militar y actividades delictivas. La causa surge en medio de una fuerte polémica por la corrupción en puertos y aduanas, clave en la cadena del tráfico de hidrocarburos en México.
La detección y condena de estos hechos son fundamentales para fortalecer los controles y garantizar la integridad del comercio exterior y la seguridad energética del país. La Fiscalía ha recolectado documentación y evidencia material que será determinante para llevar a los responsables ante la justicia.
