Salamanca, Guanajuato. – Tres personas detenidas tras la masacre en el campo de fútbol de Loma de Flores fueron liberadas en medio de reclamos entre las autoridades. El ataque, que dejó once muertos y varios heridos, se atribuye a un enfrentamiento entre cárteles en la región.
La investigación inicial apuntó a que el ataque se había planificado bajo las órdenes de José Antonio Yépez Ortiz, apodado “El Marro”, y su grupo delictivo conocido como el Cártel de Santa Rosa de Lima. Se sospecha que el ataque estaba dirigido a los miembros de seguridad de una empresa con vínculos al Cártel Jalisco Nueva Generación.
Uno de los detenidos, identificado como Fabián “G”, operaba como halcón, proporcionando información sobre el movimiento de las fuerzas de seguridad. Durante su captura, las autoridades encontraron dispositivos móviles que contenían evidencia gráfica relacionada con actividades delictivas, incluyendo armas y cuerpos calcinados.
Las tensiones aumentaron tras la repentina liberación de los detenidos. Gerardo Vázquez Alatriste, fiscal general del estado, expresó su frustración ante las declaraciones de la Secretaría de Seguridad Pública, alegando que la fiscalía ha llevado a cabo la investigación de forma rigurosa y tiene la potestad de dar cuenta de los arrestos.
Aunque las fuerzas de seguridad confirmaron la detención de los tres individuos, no pudieron vincularlos a proceso judicialmente, lo que los dejó en libertad bajo circunstancias poco claras. Esta situación ha generado un fuerte debate sobre la efectividad de las estrategias de seguridad en Salamanca, donde la violencia relacionada con el crimen organizado sigue en aumento.
Gobernadores y funcionarios de seguridad han sido presionados a dar respuestas más claras al público, mientras la comunidad busca soluciones para enfrentar la ola de violencia que ha azotado la región en los últimos años.

