En las cercanías de Guanajuato capital, una formación rocosa singular conocida como Las Comadres cautiva tanto por su misterio geológico como por las leyendas que la rodean. Ubicadas en la comunidad de Calderones, estas dos enormes rocas desafían la gravedad al mantenerse en un improbable equilibrio sobre una loma, ofreciendo una vista panorámica de la ciudad.
Entre el mito y la realidad
La tradición oral guanajuatense narra que Las Comadres representan a dos amigas inseparables cuya lealtad se vio fracturada al enamorarse del mismo hombre. Según la leyenda, su disputa culminó en un castigo divino, transformándolas en piedra para permanecer juntas eternamente como advertencia.
No obstante, la explicación científica atribuye su peculiar forma a la acción milenaria de la erosión. El viento y el agua han moldeado la roca a lo largo de miles de años, creando volados pronunciados que dan la impresión de un delicado equilibrio.
Un entorno para la aventura
El paisaje semidesértico que rodea a Las Comadres no solo es visualmente impactante, sino que también se ha convertido en un centro de actividades recreativas. El ecoturismo florece en la zona, atrayendo a visitantes para practicar ciclismo de montaña, senderismo y, en riscos cercanos, escalada y rápel. El sitio se encuentra a unos 15 minutos del centro de la ciudad, al sureste.
A pesar de su accesibilidad, se recomienda encarecidamente la compañía de guías locales. La extensa área y su terreno a menudo desorientan a los excursionistas, lo que ha llevado a rescates por parte de servicios de emergencia en años anteriores. La seguridad y la preservación de este sitio natural y cultural son prioritarias para disfrutar de su belleza.
