La autorización, que data de 2007, se extendió por diez años y está vinculada al exfuncionario y presunto líder criminal Hernán Bermúdez, quien actualmente se encuentra detenido en un centro penitenciario federal.
Durante una década, Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública en Tabasco y presunto cabecilla de organizaciones delictivas, estuvo beneficiado con una concesión de agua en el municipio de Centro. Este permiso, concedido por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en 2007, autorizaba la extracción de agua del arroyo El Espejo, en la región del río Grijalva-Usumacinta, para fines de servicios y actividades comerciales. La autorización permitía explotar hasta 715 metros cuadrados en esa región, y fue otorgada por la Dirección General del Organismo de Cuenca Frontera Sur.
Más allá de su vínculo con actividades ilícitas, Bermúdez también creó empresas en Tabasco relacionadas con el sector petrolero y de construcción. En 2004 fundó Grupo Maber, una sociedad dirigida en conjunto con su hermana, con interés en obras públicas, perforación de pozos y servicios energéticos, en un contexto en el que Bermúdez también tuvo cargos políticos en el estado. A finales de los años ochenta, fue accionista de Rager, dedicada a obras de infraestructura, hasta que vendió sus acciones en 1993.
Actualmente, Hernán Bermúdez se encuentra recluido en un penal federal en el Estado de México, bajo cargos por asociación delictuosa, secuestro agravado y extorsión. Su captura en Paraguay y vinculaciones con grupos criminales han puesto en evidencia sus nexos con actividades ilegales, en un contexto donde también se le atribuyen intentos de mantener control territorial y ordenes de protección a grupos delictivos en la región. La concesión de agua, aunque legal, se enmarca en un historial de vínculos entre la gestión ambiental, la política y el crimen organizado en la entidad.
