La lucha por el control de Salamanca intensifica la violencia en Guanajuato, afectando su población.
Salamanca se ha convertido en un epicentro de violencia entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Santa Rosa de Lima. Ambos buscan el control de esta región debido a su importancia económica, marcada por la refinería Antonio M. Amor y una densa red de ductos. La reciente violencia se ha intensificado, resultando en múltiples víctimas tras un ataque en campos de fútbol.
Las autoridades han clasificado a Salamanca como un foco rojo en el corredor industrial del Bajío, donde los índices de homicidios y delitos de alto impacto son alarmantes. Esta lucha criminal no solo afecta la seguridad local, sino también la vida cotidiana de los habitantes en municipios cercanos.

