Las autoridades aseguran que los policías que protegían a Carlos Manzo actuaron en su defensa durante el ataque, sin indicios de colaboraciones ilícitas.
En una conferencia matutina, las autoridades de seguridad descartaron conexiones entre la guardia personal del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, y grupos delictivos. Tras el ataque ocurrido el 1 de noviembre, las investigaciones revelaron que los escoltas que acompañaban al edil actuaron en su protección sin tener vínculos con la delincuencia organizada. La fiscalía y las fuerzas de seguridad trabajan en la recopilación y análisis de videos de cámaras de vigilancia en diferentes negocios cercanos, en busca de pistas adicionales que aporten al esclarecimiento del caso.
Es importante destacar que la decisión de mantener a la policía municipal como encargado de la seguridad inmediata del alcalde fue tomada por Manzo, quien confiaba en su equipo. Hasta ahora, no existe evidencia que relacione a los agentes con actividades ilícitas, y la investigación continúa para esclarecer los detalles del atentado y garantizar justicia. En este contexto, la coordinación entre las distintas instituciones de seguridad y justicia sigue siendo fundamental para fortalecer la protección de los funcionarios públicos y mantener la confianza social.
