La producción y exportaciones de calzado en Guanajuato muestran señales de reactivación tras tres años de pérdidas, aunque persisten desafíos comerciales.
Tras un período de estabilidad negativa que duró más de tres años, la industria del calzado en Guanajuato comienza a mostrar signos positivos hacia finales de 2025. La Cámara de la Industria del Calzado en el Estado (CICEG) reporta una recuperación en el empleo, con la creación de aproximadamente 200 nuevos puestos de trabajo en comparación con meses anteriores, alcanzando un total de casi 49,3 mil empleos formales. Además, la capacidad instalada de producción y las exportaciones han registrado incrementos significativos, con un aumento del 7% en la producción entre abril y julio y un adicional del 1.5% en los meses siguientes. En el rubro de exportaciones, de enero a septiembre, el estado exportó más de 26.5 millones de pares de calzado, con un valor superior a los 682 millones de dólares, y una subida del 29.4% en el precio promedio por par, reflejando una tendencia positiva en la demanda internacional.
El contexto actual evidencia un esfuerzo sostenido por parte del sector para contrarrestar las amenazas de competencia desleal, principalmente derivada de importaciones de calzado chino y vietnamita. La reducción del 81% en las importaciones de calzado terminado desde China, impulsada por medidas arancelarias, ha sido complementada por campañas de promoción y digitalización, en un intento por reforzar la presencia de marcas locales en los mercados internacionales y digitales. Sin embargo, expertos advierten sobre posibles estrategias de triangulación, particularmente desde Vietnam, que podrían estar evadiendo las cuotas arancelarias mediante el doble etiquetado y el origen ficticio, usando tratados comerciales y países satélites.
Este repunte en la industria del calzado en Guanajuato augura una posible recuperación más sólida, aunque aún se enfrentan retos importantes en la lucha contra prácticas comerciales desleales y en la recuperación de empleos perdidos durante la crisis. La situación refleja cómo las políticas arancelarias y las acciones estratégicas de los productores son clave para mantener la competitividad en un mercado globalizado y altamente competitivo.
Este escenario subraya la importancia de fortalecer las cadenas de valor locales y la vigilancia aduanera, para evitar que estrategias de triangulación comprometan la recuperación del sector y beneficien a los productores extranjeros, en detrimento de la economía regional y nacional.
