La figura clave que convirtió al equipo en símbolo nacional y profesionalizó su historia falleció a los 93 años, dejando un legado deportivo y social.
En un adiós que conmueve al mundo del fútbol mexicano, falleció a los 93 años Germán Corona del Rosal, quien dejó una huella imborrable en la historia del Club Pachuca. Reconocido por su papel fundamental en la creación del apodo “Tuzos,” su pasión por el deporte impulsó la profesionalización del equipo y su competitividad en los ámbitos nacional e internacional.
Corona del Rosal, originario de Ixmiquilpan y familiar del ex gobernador de Hidalgo Alfonso Corona del Rosal, dedicó gran parte de su vida a promover el fútbol en su comunidad y en el estado. Después de una exitosa carrera en la política, donde ejerció varios cargos públicos, decidió invertir recursos propios para comprar una franquicia en Segunda División, fundando así la etapa moderna del Pachuca. Bajo su liderazgo, el club fortaleció sus raíces y alcanzó logros destacados, consolidándose como uno de los equipos más reconocidos a nivel mundial.
La inspiración para nombrar al equipo como “Tuzos” vino de las tuzas, roedores endémicos de la región que abundaban en los alrededores del municipio de Pachuca. Este apodo, surgido de una observación cotidiana, se convirtió en un símbolo de identidad y orgullo, acompañando al club a través de décadas de historia, incluyendo títulos nacionales y reconocimientos internacionales. La comunidad futbolística y su familia recuerdan con respeto y gratitud la visión y dedicación de quien fue más que un aficionado, un verdadero pionero del fútbol en México.
Su fallecimiento representa la pérdida de un referente que convirtió su afición en un legado duradero y que, con esfuerzo propio, hizo del Pachuca un equipo emblemático del deporte mexicano. La institución y sus seguidores expresaron su pesar, honrando la memoria de un hombre cuyo impacto trasciende generaciones y ejemplifica la pasión por el fútbol y la identidad regional.
