Rubén Darío Márquez Cruz, conocido como “El Chino”, dejó huella en la vida social de Pachuca tras años de servicio y amistad en el Salón Regio.
La ciudad de Pachuca enfrenta la pérdida de uno de sus personajes más emblemáticos, cuya presencia fue una constante en la vida social y cultural del centro histórico. Se trata de Rubén Darío Márquez Cruz, popularmente conocido como “El Chino”, quien dedicó gran parte de su vida a trabajar en el tradicional establecimiento Salón Regio. Nacido en 1945, Márquez Cruz fue más que un simple cantinero; su carácter afable, atención profesional y capacidad para escuchar lo convirtieron en un confidente y amigo de muchas personas que acudían al lugar.
Su paso por la cantina dejó un legado de historias, camaradería y confianza mutua que trascendió las simples conversaciones en la barra. Los clientes lo recordaban como alguien que, con una sonrisa franca, lograba convertir cada encuentro en una experiencia de cercanía y amistad. En sus últimas semanas, su ejemplo de vida sirvió para conectar aún más a quienes lo conocieron, y su figura se convirtió en parte integral de la historia local.
Este personaje nació en octubre de 1945 y falleció en noviembre de 2025, dejando un vacío en la comunidad y en quienes compartieron momentos con él. La despedida se manifestó en mensajes de respeto y cariño en redes sociales, donde sus allegados resaltaron su influencia y la memoria que deja en la ciudad. La permanencia de su legado refuerza la importancia de figuras como “El Chino” en la historia social de Pachuca y en la cultura de sus tradicionales encuentros.
