La leyenda del fútbol en Guanajuato, reconocido por su trayectoria en el Club León y Unión de Curtidores, deja un legado imborrable en la historia deportiva local.
El fútbol en Guanajuato despide a una de sus figuras más emblemáticas. La madrugada de este viernes, José Luis Lugo, conocido cariñosamente como “El Gato”, dejó su vida a los 80 años. Reconocido por su agilidad y carácter en la portería, Lugo fue un símbolo del deporte en León, dejando huella tanto en las canchas locales como en la formación de nuevas generaciones.
Originario de León, García, Lugo tuvo un paso destacado por el Club León, donde compartió vestidor con la leyenda Antonio “La Tota” Carbajal. Sin embargo, su mayor reconocimiento llegó en Unión de Curtidores, equipo con el que defendió su arco en los años setenta y ochenta, siendo pieza fundamental en la historia del club. Su participación en la primera temporada del equipo en Primera División, en 1974, sigue siendo recordada por los aficionados veteranos del balompié local.
A nivel nacional, su talento fue reconocido al integrar procesos de selección en eliminatorias mundialistas y torneos internacionales, consolidándose como uno de los arqueros más destacados de su generación en México. Tras su retiro, amplió su influencia como técnico y formador en la cantera local, formando con disciplina y respeto a varias generaciones de jugadores de la región.
Su vínculo con el deporte se fortaleció en los últimos años, acumulando reconocimientos como su ingreso al Salón de la Fama del Deporte en Guanajuato y su nombramiento como director del Instituto Atlético Morelia en León. La partida de Lugo representa una pérdida significativa, pero su legado seguirá vivo en cada joven que aprendió a atajar y a perseguir sus sueños en el fútbol.
El fútbol local y la comunidad deportiva lloran el adiós de un portero que trascendió en la historia deportiva de Guanajuato y que siempre será recordado por su entrega y pasión en el arco.
