Salamanca, Guanajuato. – La ola de presuntas extorsiones en Salamanca ha golpeado a un nuevo sector: los propietarios de juegos mecánicos, quienes han visto canceladas al menos diez fiestas religiosas en los últimos seis meses. Este panorama ha generado incertidumbre y temor entre los trabajadores, cuyo sustento depende de estos eventos.
Un propietario, que prefirió mantener el anonimato por seguridad, relató que el último evento cancelado fue el pasado 1 de enero. La situación, advierte, no muestra signos de mejora y pone en riesgo la inversión en juegos, reparaciones, transporte y la contratación de personal. “Si las cosas siguen así no sabemos que vaya a pasar, porque es nuestro sustento y es lo que hacemos durante todo el año ir de fiesta en fiesta”, expresó.
Los afectados han tenido que suspender su actividad en al menos 10 ocasiones. En algunos casos, se les notifica con antelación, pero en otros, llegan a los lugares y encuentran el templo cerrado, imposibilitando su labor. La discreción es total debido a la naturaleza sensible del tema, relacionado con la seguridad.
La afectación no se limita a los juegos mecánicos. Muchos de los propietarios también participan en la venta de alimentos como fresas, hotcakes, hamburguesas, así como juegos de azar y otros comercios. “Es una afectación de muchas personas que también es su forma de vida”, señaló.
Aunque la problemática aún no abarca todas las colonias y comunidades, el temor se extiende. Existe la preocupación de que la situación se agrave y se extienda a otros lugares donde se celebran fiestas religiosas. “Lo que se ve es que va a ir aumentando como que va a ir abarcando todo esta situación en otros templos, en otros lugares donde se celebran a los santos religiosos, y es triste que hasta ya no se respete ni a la iglesia”, lamentó el entrevistado, quien se mantiene optimista ante la posibilidad de una mejora.
