Las investigaciones apuntan a posibles fallas y omisiones graves en la protección del edil, en un caso que involucra también a oficiales recomendados por un exmilitar.
Un grupo de siete escoltas que estaban a cargo de la protección del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, fue arrestado por su presunta omisión en la defensa del edil durante el ataque que le costó la vida. Los oficiales, todos servidores públicos municipales, fueron trasladados a un centro penitenciario en Morelia después de ser detenidos en la sede de la Casa de la Cultura, en Uruapan. La fiscalía está investigando si su falta de acción contribuyó directamente al homicidio, ocurrido en un contexto de protocolos de seguridad que, según versiones preliminares, no habrían sido cumplidos adecuadamente.
La revisión del caso revela que los escoltas fueron designados por un exmilitar con más de 40 años de experiencia en instituciones de seguridad, José Manuel Jiménez Aranda, quien en su momento fue secretario de Seguridad Pública en Uruapan y recomendó al equipo de protección. La víctima, además, había sido reforzada en su seguridad con medidas federales, incluyendo elementos de la Guardia Nacional, tras amenazas previas. Sin embargo, en el día del atentado, el atacante logró acercarse e abrir fuego en la plaza principal, disparando varias veces contra el alcalde, quien murió en el lugar. Los escoltas acudieron a detener al agresor, y uno de ellos, al ver que ya estaba inmovilizado, le propinó un disparo adicional.
Las autoridades no descartan que las omisiones o posibles vínculos con actores externos hayan influido en la tragedia, y continúan investigando la cadena de responsabilidades. La captura de uno de los presuntos autores intelectuales, conocido como El Licenciado, ocurrió días antes, en un proceso paralelo que apunta hacia el posible involucramiento de una estructura delictiva. La situación genera críticas sobre los protocolos de seguridad y la selección del personal encargado de la protección de funcionarios públicos de alto nivel, exponiendo posibles colusiones y negligencias que aún están por esclarecerse.
