El Congresista
Guanajuato

Ejido Parácuaro, el último en recibir agua de presa Solís en Acámbaro; urgen limpieza de canales

Productores del ejido Parácuaro en Acámbaro enfrentan retrasos en el riego debido a su posición al final de la cadena de distribución del agua de la presa Solís. Urgen a la limpieza de canales para asegurar el suministro de agua para el ciclo primavera-verano.

Por Redacción2 min de lectura
Compartir
Compartir esta nota

Acámbaro, Guanajuato. – El ejido Parácuaro es el último en la cadena de distribución del agua proveniente de la presa Solís en Acámbaro, lo que retrasa el inicio de sus ciclos de riego para la siembra de maíz. Gilberto Ramírez Sierra, miembro del ejido, explicó que esta situación afecta particularmente a su comunidad, ya que localidades cercanas como Monte Prieto y El Español ya cuentan con sistemas de bombeo que les permiten acceder al agua más rápidamente a través de otros cauces.

La esperanza para los productores de Parácuaro reside en la limpieza y el destape de los canales que fueron obstruidos por los trabajos de construcción del acueducto Solís–León. Se prevé la intervención en cinco tramos del canal principal, incluyendo uno cercano a la carretera Acámbaro–Chupícuaro. La comunidad ha solicitado que se les garantice el suministro de agua a partir del primer lunes de marzo, fecha clave para comenzar con el riego de primavera–verano y la siembra del maíz.

Ramírez Sierra, quien anualmente siembra 20 hectáreas –13 de ellas dependientes del agua de la presa Solís–, señaló las dificultades que enfrentan con los sistemas de riego actuales. La tecnificación no ha resultado completamente beneficiosa, y los cárcamos que utilizan para regar por compuertas a menudo se tapan con arena proveniente tanto de pozos como del agua de la presa. Esta arena también deteriora las cintillas de riego, obligando a reemplazos frecuentes y aumentando los costos de mano de obra.

El productor considera que el riego por goteo no es una solución viable para el cultivo de maíz en su ejido, y aboga por la nivelación de parcelas y el correcto funcionamiento de todos los cárcamos. Actualmente, de los ocho cárcamos existentes en el ejido Parácuaro, solo cuatro operan, algunos por gravedad y otros mediante energía eléctrica. La limpieza de estos sistemas y de los canales, que carecen de mantenimiento y tienen más de 40 años de construcción, es crucial.

La pronta apertura y mantenimiento de los canales brinda un respiro a los productores de la zona norte de Acámbaro, quienes anticipan el inicio de sus labores agrícolas para el próximo mes de marzo.

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota