Salamanca, Guanajuato. – Betsabé González Valencia, con 23 años de trayectoria como enfermera, celebra el Día de la Enfermera recordando su vocación nacida en la infancia y su dedicación al cuidado de vidas en Salamanca. A lo largo de su carrera, ha participado en entre 200 y 300 nacimientos, y ha sido testigo de los momentos más difíciles del sector salud, incluyendo la pandemia de COVID-19.
La enfermería, para Betsabé, es más que una profesión; es un llamado que requiere nacer con él. Su labor la ha llevado por diversas áreas del sector salud en Guanajuato, desde la atención de partos hasta el área de Inmunización, donde actualmente presta servicio en la Secretaría de Salud estatal. A pesar de reconocer que la profesión a veces es poco valorada, la satisfacción de haber dado lo mejor de sí en cada atención la impulsa a continuar.
La pandemia representó una etapa particularmente dura, marcada por la impotencia de ver pacientes fallecer sin la compañía de sus seres queridos. Sin embargo, Betsabé también ha vivido momentos de profunda gratificación, como el reencuentro con pacientes recuperados que reconocen y agradecen la atención recibida.
Con tres hijos, uno de ellos estudiando fisioterapia, Betsabé valora el apoyo familiar en su demandante profesión. Al felicitar a sus colegas en su día, las exhorta a mantener siempre el trato humano y la empatía, pilares fundamentales de la enfermería.
Por su parte, Uriel Anguiano López, jefe de Enfermería, resaltó la labor de Betsabé y del personal de enfermería en general, calificándolos como un pilar esencial en la atención al paciente. Subrayó el compromiso diario de los enfermeros y enfermeras con la salud, a pesar de las ocasiones en que su trabajo es más juzgado que reconocido.
