Autoridades evalúan daños en 250 km de vías y trabajan en un plan de recuperación con apoyo técnico y de instituciones académicas.
El colapso registrado en la carretera estatal 100, ubicado en torno a Tolimán, ha generado una evaluación integral por parte de las autoridades encargadas de infraestructura. Aunque las lluvias recientes contribuyeron al deterioro, nuevos indicios apuntan a la posible influencia de micro sismos en la causa del derrumbe. Expertos y académicos, entre ellos especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México, participarán en estudios técnicos para determinar con precisión las causas del daño estructural. La región montañosa y la humedad en el suelo parecen haber agravado la situación, debilitando las capas del terreno y afectando la estabilidad de las vías afectadas. En respuesta, el gobierno estatal trabaja en un plan de rehabilitación que contempla la reparación de aproximadamente 250 kilómetros de caminos, principalmente en tramos municipales y de terracería. El proceso de remoción y estabilización podría tomar entre 10 y 15 días, priorizando la seguridad en las zonas intervenidas. Además, se han movilizado recursos y maquinaria, con apoyo del Ejército y empresas locales, para acelerar las tareas de recuperación. La coordinación con instituciones académicas y de protección civil será clave para garantizar que las intervenciones sean efectivas y seguras, fortaleciendo así la infraestructura ante futuros riesgos.
