La recuperación de los restos se realizó en un sitio conocido como la “Cueva del Diablo”, en profundidades de hasta 110 metros, en un operativo que continúa buscando más afectados.
En una operación de rescate en la región de Santo Domingo, autoridades lograron extraer dos nuevos cuerpos de un tiro de mina ubicado en la zona conocida como la “Cueva del Diablo”. La intervención, liderada por la Unidad Especializada en Investigación de Personas Ausentes y/o Extraviadas de la Fiscalía de Distrito Zona Centro, se realizó en condiciones complicadas, alcanzando una profundidad de aproximadamente 110 metros.
Este hallazgo se suma a otros cuatro cuerpos que habían sido localizados previamente, permitiendo que el total de víctimas identificadas en el incidente ascienda a seis. Diversos órganos de investigación participan en las labores, incluidos elementos de la Agencia Estatal de Investigación, la Comisión Local de Búsqueda, la Dirección de Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado, Protección Civil y el Ejército Mexicano. La búsqueda sigue activa en el lugar para determinar si hay más afectados y confirmar la identidad de las víctimas a través de análisis forenses especializados.
La región donde ocurrió el accidente minero ha sido escenario de atención coordinada para garantizar la seguridad y esclarecer las causas del siniestro, que ha generado gran interés social por las complicaciones en la recuperación de los restos humanos y la seguridad en actividades mineras en la zona.
