Productores campesinos protestan para evitar la venta de derechos de agua, mientras las autoridades aseguran que solo se permite transferir predios con pozos legales y transparentes.
En una reunión reciente en Chihuahua, Román Alcantar, director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), dejó en claro que el agua no se comercializa ni se transfiere como un bien independiente, sino que su explotación está ligada a la propiedad del terreno. La ley vigente prohíbe explícitamente la transmisión de concesiones para perforar pozos en predios ajenos, con la finalidad de combatir el mercado negro que ofrece el recurso a precios que alcanzan los 20 pesos por metro cúbico.
Alcantar explicó que las concesiones son otorgadas específicamente para explotar agua en el predio propio y no para venderla o transferirla a otro proceso. “Si alguien deja de usar su parcela, ya no puede vender el derecho a perforar en esa tierra, ya que la naturaleza no puede ser transaccionada de esa forma,” señaló, diferenciando esto de casos de herencias o ventas de ranchos con pozos existentes, que sí pueden realizarse mediante procedimientos legales sin revisar disponibilidad hídrica.
Los agricultores expresaron su inquietud sobre la posibilidad de heredar o vender predios con pozos, y Alcantar respondió que tal práctica sí es viable. Solo es necesario acreditar la propiedad o realizar un juicio sucesorio para cancelar el título anterior y reasignar el volumen de agua al nuevo propietario, manteniendo la misma vigencia y condiciones. Enfatizó que, en realidad, “el agua no se vende, el predio sí.”
Al concluir la reunión, se acordó desarrollar una lista de trámites pendientes y resolverlos en un plazo máximo de 60 días, un proceso que será supervisado para garantizar que las autoridades cumplan con los tiempos establecidos bajo multa en caso de incumplimiento. Los productores levantaron parcialmente el bloqueo en las oficinas, pero mantienen vigilancia estricta para impedir cualquier intento de venta de derechos de agua de manera irregular.
