Acámbaro, Guanajuato. – El movimiento ciudadano “No al Acueducto” ha convocado a la población a sumarse a un boicot contra la obra del Acueducto Solís-León, programado para el próximo 2 de enero de 2026. La convocatoria, que busca detener el proyecto, incluye la movilización de maquinaria para cerrar los primeros canales abiertos en la zona de inicio de las labores.
Las acciones previstas por el colectivo van más allá del boicot e incluyen trabajos de rehabilitación del canal y de las áreas afectadas por la construcción. Se planea el uso de maquinaria pesada para reabrir caminos y recuperar el terreno intervenido, como parte de una estrategia que denominan “resistencia pacífica y organización ciudadana en defensa de la tierra y los recursos naturales”. El movimiento reitera su inconformidad con el proyecto, argumentando que representa un riesgo para el entorno y el equilibrio ambiental de la región.
El colectivo “No al Acueducto” ha extendido la invitación a la ciudadanía para que acuda el 2 de enero de 2026, a partir de las 11:00 de la mañana, a la glorieta de la presa Solís, con el fin de brindar apoyo solidario. Subrayan que la presencia ciudadana es fundamental para respaldar los trabajos de recuperación y mantener la vigilancia comunitaria en la zona, asegurando que la jornada se desarrollará de manera organizada y pacífica.
La construcción del Acueducto Solís-León ha generado un considerable rechazo social en diversos municipios del sur de Guanajuato. Productores agrícolas, ganaderos, pescadores y habitantes de comunidades aledañas a la presa Solís se han manifestado en contra del proyecto, advirtiendo sobre el posible compromiso del abasto de agua en la región y el impacto directo en sus actividades productivas.
Los inconformes señalan que la obra avanza sin una consulta clara con las comunidades afectadas ni información suficiente, y que el trasvase de agua beneficiaría principalmente a zonas urbanas e industriales, mientras que el sector agrícola enfrentaría mayores restricciones hídricas. Han advertido también sobre posibles daños ambientales y han acusado que el proyecto prioriza intereses económicos sobre la seguridad hídrica de las comunidades rurales. Ante este escenario, el movimiento ha anunciado la continuidad de las movilizaciones y no descarta acciones legales.
El Acueducto Solís-León es una obra clave dentro del Plan Nacional Hídrico 2024-2030, diseñada para enfrentar la escasez de agua en Guanajuato mediante la conducción de agua desde la presa Solís hacia León y otros municipios del corredor industrial. A pesar de que se ha indicado que el agua provendría del ahorro por tecnificación agrícola, la falta de un proyecto ejecutivo detallado ha aumentado la polémica y la desconfianza.
