Campesinos de Pénjamo, Guanajuato, evalúan cerrar carreteras en respuesta a reuniones con autoridades, en el contexto de movilizaciones nacionales del campo mexicano.
En Pénjamo, Guanajuato, un grupo de agricultores comenzó a concentrarse en las inmediaciones del puente de La Maraña, en la carretera La Piedad-Pénjamo, anticipándose a posibles bloqueos viales. La movilización forma parte de la estrategia de protesta de los campesinos mexicanos, quienes en distintas regiones evalúan cerrar carreteras como medida de presión en respuesta a las decisiones tomadas en reuniones recientes con autoridades federales.
Tradicionalmente, los agricultores de la zona han sido actores tempranos en las movilizaciones nacionales, participando activamente en las protestas que buscan reformas al sistema agrícola y apoyo al campo mexicano. Hasta el momento, permanecen en la zona donde sostuvieron una reunión informativa, en espera de los resultados de los diálogos sostenidos el miércoles con representantes del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRM) y la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC).
Las reuniones con funcionarios federales en la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural definieron las acciones a seguir. Si las autoridades no ofrecen respuestas satisfactorias, los manifestantes tienen previsto bloquear vías estratégicas, como la carretera federal 90 a la altura de Churipitzeo y la carretera federal 84-D en el distribuidor del Libramiento Norponiente de Pénjamo, medidas que afectarían el tránsito durante las primeras horas del jueves 18 de diciembre. Este tipo de movilizaciones reflejan la creciente demanda del sector agrícola por recursos y servicios que permitan fortalecer su sustentabilidad económica en un contexto de desafíos climáticos y económicos globales.
En un escenario más amplio, las protestas de campesinos en distintas regiones resaltan la necesidad de políticas públicas que atiendan las demandas del campo mexicano, que enfrenta incertidumbre por factores externos e internos, y subrayan la importancia de mantener un diálogo abierto entre productores y gobierno para evitar interrupciones en la movilidad y el desarrollo rural.
