Agricultores guanajuatenses mantienen protestas pacíficas en trenes y casetas exigiendo apoyo federal y medidas que protejan su economía.
La presencia de agricultores en Guanajuato en movilizaciones recientes refleja una creciente preocupación por la rentabilidad del campo. Productores del Movimiento Agrícola Campesino bloquearon vías ferrocarrileras en varias localidades de Pénjamo, utilizando montones de arena para impedir el paso de trenes de carga que son vitales para la economía regional, especialmente en la conexión con los corredores industriales de Irapuato y Silao. Además, intermitentemente, sujetaron casetas de peaje en el libramiento de Irapuato–León y Irapuato–Silao, permitiendo el paso libre en algunos momentos, en una estrategia que combina protesta y búsqueda de diálogo. La principal demanda es la implementación de precios de garantía para el maíz y el sorgo, fundamentales para cubrir costos y evitar pérdidas financieras. Específicamente, piden que el gobierno fije un valor mínimo de 7,200 pesos por tonelada en maíz y 6,000 en sorgo, ante un panorama en el que los precios actuales amenazan la supervivencia del sector agrícola. La falta de mecanismos claros para el fijamiento de precios de otros cultivos, como el trigo, ha generado pérdidas de hasta 10 mil pesos por hectárea. Por su parte, senadores y productores advierten que las movilizaciones podrían intensificarse, incluyendo la liberación de casetas en todo el país, si no hay respuestas concretas. Paralelamente, representantes campesinos se reunieron con diputados para solicitar continuidad en concesiones de agua y reducir tarifas eléctricas, ante reformas legislativas que buscan regular las concesiones de aguas nacionales y que, si no se gestionan con cuidado, podrían afectar aún más a los agricultores.
