Guanajuato, Guanajuato. – Las icónicas Piedras de las Comadres, un paraje natural y sitio de leyendas en la comunidad de Calderones, al oriente de la capital guanajuatense, han sido convertidas en un vertedero clandestino, generando grave daño ambiental y visual.
Individuos arrojan desechos sólidos en una oquedad ubicada en la base de estas formaciones rocosas, conocidas por generaciones de capitalinos. La problemática se agrava cuando los propios infractores o terceros prenden fuego a la basura acumulada, intensificando la contaminación atmosférica.
A pesar de que Calderones cuenta con servicio de recolección de basura regular, algunos residentes argumentan que la ruta del camión recolector no abarca todas las zonas de la comunidad. Esta circunstancia, señalan, motiva a ciertas personas a optar por la vía fácil de arrojar sus desperdicios en parajes naturales como las Piedras de las Comadres.
“Yo pienso que es una falta de respeto porque ese lugar tiene mucha historia y leyendas, además es un lugar que visitan turistas, es como parte del paisaje y de la historia del municipio y de la comunidad y debería de conservarse en buen estado”, expresó un vecino de la comunidad, visiblemente afectado por la situación.
Adicionalmente, las formaciones rocosas sufren el embate del vandalismo a través de múltiples grafitis realizados con pintura en aerosol y otros materiales. Estas inscripciones no solo deterioran la estética del lugar, sino que también contribuyen a una percepción de abandono e inseguridad, afectando la experiencia de visitantes que acuden a este sitio para actividades ecoturísticas como senderismo, ciclismo de montaña y recorridos todoterreno.
