La demanda en servicios de salud mental en Cancún crece, y las autoridades buscan ampliar recursos para atender a la población en tiempo y forma.
La creciente demanda de servicios de atención psicológica en el municipio de Benito Juárez, que incluye Cancún, ha sobrepasado la capacidad actual del área de salud mental. En 2026, las autoridades planearon solicitar un incremento presupuestal del 25%, equivalente a aproximadamente 600 mil pesos, para mejorar la infraestructura, contratar personal adicional y reducir los tiempos de espera. Actualmente, la dependencia opera con un presupuesto de 2.4 millones de pesos, tras haber pasado de un solo profesional a cinco especialistas y cinco pasantes, esfuerzo que aún resulta insuficiente para cubrir la necesidad creciente. La demanda ha provocado que el tiempo de espera para una consulta alcance las cuatro semanas, mientras que el objetivo institucional es que ningún paciente espere más de siete días. La atención promedio diaria es de 12 consultas, con jornadas que en ocasiones alcanzan las 15. La apertura próxima de una tercera unidad médica, ubicada en la delegación Alfredo V. Bonfil, aportará alivio a la saturación, ya que se encuentra en la fase final de adecuaciones y estará operativa en enero. La problemática refleja un aumento en solicitudes de apoyo por ansiedad, estrés y violencia familiar, tendencias que se han intensificado desde la pandemia y complican aún más la atención en salud mental en zonas urbanas como Cancún.
AL CONTEXTO: La creciente demanda por atención psicológica en Benito Juárez evidencia el impacto duradero de eventos globales como la pandemia de COVID-19 en la salud mental. La congestión en estos servicios refleja no solo una crisis sanitaria, sino también desafíos sociales y económicos que afectan a amplios sectores poblacionales, subrayando la urgencia de fortalecer los recursos públicos en salud mental para afrontar escenarios de alta vulnerabilidad.
