Una laguna que formó parte de la historia natural de Guanajuato fue desecada en el siglo XX, dejando leyendas y un patrimonio natural en su lugar.
En el corazón de Valle de Santiago, en Guanajuato, existió un imponente cráter volcánico que albergaba una vasta laguna conocida como “La Alberca”. Formada hace miles de años por actividad volcánica, esta laguna natural fue un punto de interés para los habitantes locales que aprovechaban su agua para nadar, pescar y realizar actividades recreativas en días soleados. La imagen histórica del siglo XX revela un cráter con forma de cuenco rodeado de formaciones rocosas en un entorno semiárido, que evidencian su carácter singular en la región.
Durante décadas, “La Alberca” fue además un lugar de economía local, donde se pescaba y se comerciaba con las especies que allí habitaban. Sin embargo, en el siglo XX, la sobreexplotación de los mantos acuíferos llevó a su desecación definitiva, borrando gran parte de su historia y dejando tras de sí solo leyendas urbanas. Los relatos callejeros afirmaban que la laguna no tenía fondo, que en su interior habitaba un monstruo y que existía un misterio en su centro, como un gigantesco remolino conectando con zonas desconocidas. Todo esto alimentaba el imaginario de la comunidad y perpetuaba su carácter místico.
El paso del tiempo y los estudios recientes muestran que esas historias, nacidas en la tradición oral, fueron fruto de la creatividad y el deseo de fortalecer la identidad local. La desaparición de “La Alberca” representa un escenario frecuente en la interacción entre la actividad humana y los recursos naturales, un ejemplo de cómo la explotación puede transformar monumentos naturales en recuerdos históricos. Hoy, su historia permanece como parte del patrimonio cultural y natural de Guanajuato, recordando la importancia del equilibrio ecológico en la región.
