Irapuato, Guanajuato. – A pesar de haber iniciado mesas de trabajo con autoridades municipales hace más de un año, los Centros de Rehabilitación Unidos del Bajío (CRUB) en Irapuato continúan operando sin los protocolos de seguridad y protección establecidos, generando preocupación en la red estatal.
Las reuniones con la administración municipal comenzaron en agosto de 2024 con el objetivo de homologar las medidas de seguridad en los anexos. Sin embargo, transcurridos un año y cuatro meses, aún no se definen dichos lineamientos.
Nicolás Pérez Ponce, presidente de la red estatal de CRUB, expresó su desconcierto ante la falta de avances. “Seguimos sin protocolos lo que nos dicen en presidencia es que siguen en revisión en el departamento jurídico, también a nivel estatal se suspendieron las mesas de trabajo y no entendemos qué es lo que está pasando”, declaró. Pérez Ponce subrayó la urgencia de implementar estos protocolos para prevenir incidentes, algunos de los cuales han resultado en detenciones de personal al trasladar pacientes y para evitar sucesos violentos.
El representante de los centros de rehabilitación enfatizó la voluntad de su organización para colaborar en la reinserción de adictos y el apoyo a sus familias. La ausencia de protocolos claros en Irapuato y otros municipios genera incertidumbre y riesgos potenciales tanto para los internos como para el personal.
