El edil afirma que fue manipulado para una reunión con presuntos criminales y advierte sobre su valentía frente a la violencia que enfrenta en Guanajuato.
El alcalde de Celaya, Juan Miguel Ramírez Sánchez, ha revelado que fue víctima de un engaño por parte de individuos que se hicieron pasar por empresarios, con el fin de convocarlo a una reunión clandestina. La autoridad local aseguró que en el encuentro, que parecía informal, fue conducido a un lugar donde supuestamente estaban miembros de grupos criminales, nombre que confirmó tras ser consultado al respecto. La situación refleja la grave inseguridad que enfrentan los gobiernos municipales en una región marcada por la disputa entre poderosos cárteles, como el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Santa Rosa de Lima, responsables de numerosos ataques contra funcionarios y candidatos en los últimos años.
Ramírez, quien asumió el cargo tras el asesinato de una candidata en campaña, admite vivir bajo amenazas constantes, incluyendo disparos frente a la alcaldía y casquillos encontrados en su entorno, aunque aún no ha presentado denuncias formales. La protección con la que cuenta, derivada de la Guardia Nacional, se ajusta según el nivel de riesgo percibido, en un contexto en que la violencia política en Guanajuato ha alcanzado niveles críticos. La valentía del edil y su denuncia pública subrayan la necesidad de fortalecer las acciones contra la inseguridad en los ayuntamientos del país, donde la labor de las autoridades locales se encuentra cada vez más amenazada por el crimen organizado.
Este caso ejemplifica la peligrosidad que enfrentan los mandatarios municipales y la importancia de garantizar su seguridad para que puedan cumplir con sus responsabilidades sin temor a represalias o atentados.
