La penalización del aborto genera revictimización y afecta a mujeres en Guanajuato.
El rechazo del Congreso de Guanajuato a la despenalización del aborto tiene graves consecuencias sociales, advierte Nayely Tello, activista. La criminalización social se convierte en un problema, reflejándose en la revictimización de mujeres y la intervención de autoridades tras abortos.
Desde 2017, casi 600 mujeres han buscado apoyo en la Red de Acompañantes, mientras que 560 han tenido que salir del estado para abortar desde que se legalizó en Ciudad de México. Tello enfatiza que el aborto ya es una realidad en Guanajuato y continuará, independientemente de la decisión legislativa. La activista sostiene que despenalizar legalmente abriría el camino a una mayor aceptación social.

