Ciudad de México. – Más de 650 mil migrantes indocumentados fueron arrestados, detenidos y deportados a sus países de origen durante la administración de Donald Trump, según cifras oficiales del gobierno estadounidense. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, detalló que estas acciones se llevaron a cabo gracias a las políticas implementadas por la administración anterior.
Noem afirmó en una conferencia de prensa en Nueva York que, además de los más de 650 mil deportados, otros 2.6 millones de personas abandonaron el país, quienes, en su mayoría, habrían estado en situación irregular. Señaló que aquellos que salieron voluntariamente tienen la posibilidad de regresar a Estados Unidos por la vía legal.
La funcionaria estadounidense aprovechó la ocasión para recordar la celebración del Día de las Fuerzas del Orden y animó a la ciudadanía a mostrar su agradecimiento a los agentes de Aduanas y Protección Fronteriza.
Por su parte, organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes han manifestado su preocupación ante estas cifras, alertando sobre posibles riesgos a los derechos humanos y limitaciones al derecho de asilo en la frontera.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), creado en 2003, ha sido el organismo encargado de identificar, detener y deportar inmigrantes irregulares. Desde su creación, y especialmente durante el segundo mandato de Trump, ha enfrentado críticas por denuncias de discriminación y racismo, además de un aumento en redadas y una interpretación más restrictiva de los derechos de los inmigrantes que permite detenciones y deportaciones sin control judicial.
