El legislador mexicano anunció que tomará licencia del Senado por motivos personales, mientras crecen las especulaciones sobre posibles problemas legales en EE.UU.
Gerardo Fernández Noroña, senador por Morena, comunicó su decisión de solicitar una licencia en el Senado de México, argumentando que realizará un viaje a Palestina de nueve días para atender asuntos de relevancia humanitaria. Aunque en redes sociales circulan rumores sobre posibles investigaciones en su contra en Estados Unidos relacionadas con lavado de dinero y narcotráfico, el legislador ha aclarado públicamente que posee la visa correspondiente y que no enfrenta ninguna medida legal en ese país. La polémica ha sido alimentada por comentarios de analistas y políticos, sin que exista evidencia concreta que respalde tales afirmaciones. La crisis política y mediática en torno a Fernández Noroña se da en medio de acusaciones por su ostentosa vida privada, incluyendo la renta de un avión privado y la adquisición de bienes millonarios, hechos que contrastan con su discurso de austeridad. Especialistas señalan que, si bien las sospechas motivan atención, aún no hay pruebas oficiales que relacionen al legislador con procedimientos judiciales en el extranjero, lo que mantiene su situación en una zona de incertidumbre legal y política.
