Tras su reaparición en la escena política, el expresidente analiza posibles roles en el PAN, con opciones como diputación federal o gubernatura de Michoacán. En los últimos días, Felipe Calderón Hinojosa fue visto en eventos relacionados con el Partido Acción Nacional (PAN), lo que ha reavivado especulaciones sobre su regreso a la política activa. Aunque no asistió a la renovación interna del partido en la Ciudad de México, su presencia en el informe de su esposa, la diputada Margarita Zavala, y su encuentro con dirigentes como Jorge Romero, han alimentado rumores sobre su posible participación en los comicios de 2027. Históricamente, Calderón ha sido considerado una figura influyente dentro del panismo, y su figura sería vista como un revulsivo para un partido que aún busca recuperarse de los resultados adversos en los últimos procesos electorales. Para ello, la opción más viable sería buscar una diputación federal por la vía plurinominal, cargo que le garantizaría inmunidad y un espacio desde donde influir en la legislación y fortalecer el blanquiazul en el escenario nacional. Otra alternativa, aunque más compleja y menos probable en el corto plazo, sería aspirar a la gubernatura de Michoacán, su estado natal. Sin embargo, la legalidad y los requisitos constitucionales, como la residencia efectiva, representan obstáculos que Calderón aún enfrentaría, dado que reside fuera del país desde hace años. En términos legales, no existen impedimentos constitucionales para que un exmandatario aspire a cargos legislativos o estatales, siempre y cuando cumpla con los requisitos de ciudadanía, credencial vigente y residencia. A pesar de ello, la reciente percepción pública respecto a Calderón no favorece una candidatura abiertamente presidencial en 2027, aunque su figura puede ser clave en la estrategia del PAN para revitalizarse en el próximo ciclo electoral. El panorama político sugiere que, si bien su retorno directo a la presidencia en 2027 parece improbable, Calderón podr
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