Ciudad de México. – La estrategia de combate al fentanilo, particularmente aquella que se asemeja a una “guerra” como la promovida por Donald Trump, no es la solución integral que Estados Unidos necesita para abordar esta crisis de salud pública. Así lo señala una experta e investigadora del Centro Leonard D. Schaeffer de Política de Salud y Economía.
La especialista argumenta que las acciones unilaterales, ya sea centradas únicamente en la oferta o en la demanda de drogas, resultan insuficientes por sí solas. Enfatiza la necesidad de un enfoque multifacético que priorice un mayor apoyo a tratamientos y servicios de recuperación basados en evidencia científica. Asimismo, subraya la importancia de contar con herramientas analíticas para las drogas, lo cual puede mitigar la demanda y reducir los riesgos asociados al consumo. Estos elementos, asegura, deben complementarse con estrategias efectivas para disminuir la oferta.
Durante su administración, Donald Trump puso especial atención al fentanilo, llegando a designar en febrero pasado a seis cárteles mexicanos como Organizaciones Terroristas Extranjeras (OTEs). Estos grupos son señalados por inundar las calles estadounidenses con drogas mortales. Los cárteles mencionados son: el de Sinaloa, el Jalisco Nueva Generación, el del Noreste (anteriormente Los Zetas), La Nueva Familia Michoacana, el Cártel del Golfo y Cárteles Unidos.
La administración de Trump describió la actividad de estos cárteles como una “campaña de violencia y terror en todo el hemisferio occidental”, que no solo ha desestabilizado países clave para los intereses estadounidenses, sino que también ha provocado la llegada de drogas letales, criminales violentos y pandillas a Estados Unidos.
La experta considera que la designación de estos cárteles como OTEs por parte del gobierno estadounidense podría ser utilizada para actuar en tres frentes: el origen de los precursores químicos, los sitios de fabricación del fentanilo y los puntos de consumo en Estados Unidos. Sin embargo, advierte que la administración en cuestión es conocida por su “flexibilidad” en las posturas, lo que dificulta predecir con certeza la implementación práctica de estas acciones.
