La salida de Alejandro Gertz Manero del cargo y las decisiones de la presidenta Claudia Sheinbaum marcan un cambio significativo en la Fiscalía Federal.
En medio de cuestionamientos sobre la continuidad de la gestión de Alejandro Gertz Manero, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, analiza la posibilidad de nombrar a Ernestina Godoy como la nueva fiscal general de la República. La posible transición se produce tras rumores de que Gertz Manero dejará su cargo antes de lo planeado, sin que aún se haya confirmado la fecha exacta de su salida. La propuesta de Godoy, quien actualmente ocupa la consejería jurídica del gobierno, representa un cambio importante en la estructura del órgano investigador. La decisión del gobierno ocurre en un contexto de distintas investigaciones y filtraciones que han complicado la imagen de la institución. La fiscalía federal, cuyo mandato inicial se proyectó por nueve años, ha estado en el centro de atención debido a recientes escándalos y cambios en su liderazgo. La administración busca mantener la estabilidad institucional y garantizar la continuidad de las investigaciones en curso, mientras el Senado revisa el documento oficial que confirma o no la salida del fiscal. Este movimiento refleja la voluntad del gobierno de reforzar la coordinación entre las fiscalías estatales y la Fiscalía General de la República, ante diversos desafíos de seguridad y justicia en el país.
