La discusión en el Congreso sobre la normativa generó tensión entre legisladores de diferentes partidos, evidenciando divisiones sobre las consultas a pueblos originarios.
Durante la sesión del Congreso en la tarde del 3 de diciembre, la debate en torno a la Ley General de Aguas Nacionales desencadenó una confrontación física entre legisladores. La polémica surgió después de que diputados de oposición reclamaron al gobierno sobre supuestas omisiones en las consultas a comunidades indígenas, lo que llevó a intercambios cargados de insultos y provocó una gresca en el salón principal. La bancada oficialista aseguró que las consultas ya se realizaron en diferentes etapas en los últimos años, mientras que los opositores argumentaron que dichas acciones no estaban relacionadas directamente con la normativa en discusión. La tensión fue mediada por la presidenta de la Mesa Directiva, quien llamó a la calma y solicitó mayor control en el recinto. Este enfrentamiento refleja las crecientes fricciones en el Congreso respecto a las reformas ambientales y los procedimientos participativos en asuntos indígenas, temas que continúan generando controversia en la política nacional.
