Los eventos taurinos en diferentes municipios dejan víctimas con heridas graves y leves, algunos en estado crítico
Durante el fin de semana, en diversos municipios de Tlaxcala se llevaron a cabo encierros taurinos callejeros, similares a las capeas tradicionales, que resultaron en la atención médica de cuatro personas heridas por asta de toro. De estas víctimas, dos presentan heridas de gravedad y requirieron atención urgente. Las escenas en las que los toros bravos embistieron a sus víctimas generaron gran impacto entre los asistentes y en las redes sociales.
En cuestión de segundos, la alegría y el bullicio se convirtieron en escenas de pánico, cuando los toros embistieron sin detenerse a corredores que no lograron ponerse a salvo a tiempo. Los eventos se desarrollaron en diferentes comunidades, dejando un saldo de personas lesionadas en medio de la confusión y el temor. La violencia de los toros en estos festejos callejeros evidenció los riesgos que enfrentan los participantes, en especial en estos eventos sin medidas de seguridad estrictas.
Uno de los casos más impactantes ocurrió en Santa Anita Huiloac, en el municipio de Apizaco, donde un mismo toro logró embestir y herir de gravedad a dos hombres. El momento fue captado por decenas de espectadores que estaban presentes en el lugar. En un video viral, se observa cómo un toro negro azabache jala con uno de sus cuernos a un hombre que intentaba refugiarse en una valla metálica. La escena refleja la violencia del animal en plena acción.
En ese video se puede escuchar cómo personas en el lugar gritan: “¡Quítenlo!, ¡Quítenlo!”, mientras el toro continúa atacando. En solo 20 segundos, el animal le propinó una embestida severa a uno de los hombres, dejándolo inconsciente. Otro hombre que intentó auxiliar a la primera víctima también fue gravemente lesionado por el mismo toro dentro del mismo circuito, en un acto que evidenció la peligrosidad de estas actividades.
La comunidad taurina de Tlaxcala identificó a uno de los heridos como Gastón, quien es conocido en el medio como forcado, caporal y maletilla. Tras ser alcanzado por el toro, recibió cinco cornadas: dos en la pierna derecha, una en el abdomen y dos más en los glúteos. Su estado de salud fue reportado como grave, y su situación generó alarma entre los asistentes y las autoridades locales.
En los municipios de Apizaco, Atltzayanca y Tetla, estos encierros callejeros dejaron a un total de cuatro personas heridas por asta de toro. La movilización y atención médica se activaron rápidamente en cada uno de estos casos, evidenciando la peligrosidad de estos festejos que, aunque tradicionales, representan un riesgo alto para quienes participan o se cruzan en el camino de los animales.
En Santa Anita Huiloac, fue la primera vez que las autoridades locales organizaron La Huiloactlada, un evento que buscaba emular la popular Huamantlada, celebrada anualmente en Huamantla en honor a la Virgen de La Caridad. Sin embargo, el festejo dejó un saldo de dos heridos de gravedad, generando preocupación entre los asistentes y en las instituciones encargadas de la seguridad pública.
En otros municipios, como Atltzayanca, ocurrió La Atltzayancada, donde dos personas resultaron con lesiones leves tras los encierros taurinos del fin de semana. Por su parte, en El Carmen Tequexquitla, se llevó a cabo La Tequexquitlada, en la que participaron seis astados, entre toros y novillos. A pesar de la intensidad del evento, las autoridades municipales informaron que el saldo fue blanco, sin heridos graves ni incidentes mayores.
En Tetla, decenas de aficionados participaron en La Tetlada, otro encierro taurino que dejó a dos personas heridas por impacto de toro. Entre los lesionados, dos hombres en estado de ebriedad fueron embestidos por un toro marrón con astas puntiagudas. Uno de ellos quedó inconsciente tras ser alcanzado por el animal, en una escena que fue captada por los presentes y viralizada en redes sociales.
Asimismo, en La Tetlada, se observó cómo un hombre intentó evadir a un toro negro mulato, pero no logró escapar. El animal lo alcanzó, le dio alcance y lo corneó en plena calle, poniendo en evidencia la peligrosidad de estos eventos y la falta de medidas preventivas. El gobierno municipal de ese municipio se deslindó de cualquier responsabilidad en estos incidentes, argumentando que no participó ni organizó los festejos.
Ante la creciente popularidad de estas actividades, otros municipios ya preparan eventos similares. En Tlaxco, se anticipa La Tlaxconada; en Chiautempan, La Chiautempada, y en Huamantla, la tradicional Huamantlada, considerada la feria taurina más antigua y grande de Tlaxcala. Este último evento atrae a miles de turistas nacionales e internacionales y se realiza con un operativo de seguridad y apoyo policial para atender a los heridos y garantizar la seguridad de los asistentes.
Estos festejos, si bien mantienen tradiciones arraigadas, siguen generando controversia debido a los riesgos que implican, tanto para los participantes como para los espectadores. La necesidad de reforzar las medidas de seguridad y de sensibilizar sobre los peligros de los encierros callejeros en Tlaxcala se vuelve cada vez más urgente ante los sucesos del fin de semana.
