Ciudad de México. – A cinco años de que México se posicionara como pionero en América Latina con un marco legal integral para FinTech y Open Finance, la falta de disposiciones secundarias clave está obstaculizando el desarrollo de la tercera y más crucial etapa del modelo: la gestión de datos transaccionales.
Emprendedores han presentado una demanda de amparo contra el Banco de México (Banxico), la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) por la omisión en la emisión de la normativa pendiente. La iniciativa busca facilitar la creación de soluciones que permitan gestionar de manera eficiente los activos de personas fallecidas, como cuentas bancarias, seguros y afore.
La omisión regulatoria, argumentan los demandantes, vulnera derechos constitucionales fundamentales, incluyendo el derecho al bienestar, la libertad de trabajo, el principio de legalidad, el fomento a la innovación, la libre competencia y la supremacía constitucional.
El Open Finance, más allá de ser una innovación tecnológica, se considera un pilar para la inclusión y salud financiera, prometiendo un sistema más justo, transparente y eficiente con productos y servicios adaptados a las necesidades individuales.
La llegada del nuevo presidente de la CNBV, Ángel Cabrera Mendoza, no ha revertido la tendencia, y la institución enfrenta recortes presupuestales y una fuga de talento técnico, lo que genera incertidumbre sobre el futuro del Open Finance en el país.
