La segunda fase de la Operación Caudal captura a integrantes de redes ilícitas que manipulan la extracción y distribución de agua en el Estado de México, destacando la participación de autoridades y sindicatos. En una acción coordinada que refuerza las estrategias para combatir el comercio ilícito de agua, las autoridades mexiquenses llevaron a cabo la segunda fase de la Operación Caudal, un operativo integral dirigido a desmantelar redes criminales que operan en varios municipios del Estado de México. Durante la intervención, se logró la aprehensión de personajes clave vinculados con actividades delictivas relacionadas con la extracción y distribución irregular de agua, incluyendo a un líder sindical considerado objetivo prioritario. Este individuo, al igual que otros detenidos, fue encontrado en posesión de armas de fuego y municiones, lo que subraya la gravedad de las operaciones ilegales que enfrentan las autoridades. Estos arrestos complementan esfuerzos previos en el marco de una estrategia más amplia cuyo objetivo es desorganizarlos y reducir el impacto social de los grupos que operan en la clandestinidad. La problemática de la explotación ilegal del agua en el Estado de México ha sido un tema persistente, afectando tanto a comunidades como a instituciones públicas, cuyo funcionamiento también se ha visto comprometido por estos ilícitos. La operación se realiza en un contexto en el que el control del recurso hídrico ilegal se ha vinculado con la complicidad de algunos servidores públicos y organizaciones con fachada social, lo que hace aún más complejo el combate contra estas redes. El operativo que llevó a estas capturas se inició en octubre con el aseguramiento de cientos de pozos clandestinos, tomas y vehículos utilizados para distribuir el agua ilícitamente, lo que evidencia la magnitud de la problemática en la región. Las autoridades advierten que el acceso a agua potable continúa siendo un desafío en muchas zonas, agravado por estas actividades ilegales
